Organización Panamericana de la Salud 1998

SECCIÓN 4

¿QUE HACER PARA TENER UNA MATERNIDAD SALUDABLE ?


 

TENER UN EFECTIVO CUIDADO PRENATAL 


Un cuidado prenatal temprano y efectivo podría salvar muchas vidas y prevenir hasta el 50% de las muertes maternas de la región.

  • El cuidado prenatal, proporciona el espacio más importante para establecer un dialogo entre la gestante y el trabajador de salud, permite conocer acerca de los hábitos que debe observar la gestante para lograr una maternidad saludable, tales como la dieta, el complemento de micronutrientes como el hierro / ácido fólico para prevenir la anemia, las vacunas necesarias (toxóide tetánico) y a asumir una actitud positiva y segura que la lleve a prevenir complicaciones del embarazo y a tratar oportunamente enfermedades que pudieran estar cursando simultáneamente.
  • Se requiere de una información precisa que sea diseñada en un lenguaje que les sea de fácil comprensión orientando a las mujeres que pertenecen a los grupos más necesitados de la población, las cuales no hacen uso de los servicios de salud por falta de información.
  • Es necesario eliminar las barreras económicas que limitan a las mujeres más pobres y con mayores riesgos para su salud de hacer uso de los servicios de salud.
  • Los trabajadores de salud deben adoptar actitudes y prácticas consideradas y respetuosas de la condición de la gestante.
  • Los servicios de salud, deben orientar el diseño arquitectónico de las áreas de atención gineco-obstetricia, teniendo presente las necesidades propias de la gestación y el derecho que tiene la embarazada al respeto de su privacidad.
  • En Latino América y el Caribe, el 73% de las gestantes controlan el embarazo. Es la cifra más alta de las regiones en desarrollo
  • El 100 % de las gestantes reciben el cuidado prenatal en países como Chile, Cuba y en Anguila, las Antillas Neerlandesas, las Islas Vírgenes, St Vicent, Las Granadinas y Sta. Lucia, lo cual coincide con algunos de los índices más altos de sobrevivencia, tanto de la madre como del recién nacido.
  • El 30% de las embarazadas, no hacen uso de los servicios formales de salud, pese a reconocer en forma temprana los signos del embarazo. Se abstienen de hacerlo por que consideran que el embarazo es un proceso normal que no requiere intervención. Los conocimientos básicos del proceso reproductivo y de los riesgos potenciales comunes al embarazo podrían ayudar a éstas mujeres a hacer uso de los servicios de salud.

PARA UN ADECUADO TRABAJO DE PARTO 

  • a gran mayoría de las mujeres sólo necesitan un cuidado básico durante el parto y alumbramiento. Los requisitos esenciales para la atención de cualquier parto son: limpieza y la asistencia de una persona calificada que asegure que el nacimiento pueda cursar en forma segura. Esta persona debe tener el conocimiento, la experiencia y el compromiso y además tener la capacidad de tratar o remitir a la gestante.
  • Una persona calificada puede ser un gineco-obstetra, un médico/a, una enfermera obstetriz o una enfermera que tenga la habilidad y destreza para acompañar el trabajo de parto reconocer una complicación, practicar una intervención esencial en forma inmediata e iniciar el tratamiento y supervisar la remisión de la madre y del recién nacido a una institución especializada cuando el caso lo amerite.
  • El 75% de los partos en América Latina y el Caribe son atendidos por personal calificado. En el área rural y zonas marginales es frecuente que los partos sean atendidos por parteras tradicionales; éstas son personas con alguna práctica en la atención del parto. El trabajo de estas parteras puede ser ampliamente mejorado, si reciben entrenamiento y supervisión de las enfermeras obstétricas, pueden ser aliadas si adquieren la habilidad de identificar los signos de alarma, se abstienen de atender el parto en éstos casos y las remiten a una institución de salud.
  • La partera tradicional, conserva nexos muy cercanos con la comunidad por pertenecer a ésta y guardar sus tradiciones y creencias culturales, que facilita la captación de gestantes en las comunidades. El Sistema de Salud, debe verlas como un aliado potencial, que requiere complementar sus conocimientos para atender un parto normal y lo que es más importante identificar tempranamente cualquier signo de riesgo y hacer la remisión inmediata de la embarazada.
  • La atención domiciliaria del parto, puede ser efectuada cuando la persona que acompaña a la embarazada en el parto tiene la capacitación y experiencia para decidir si la gestante debe ser atendida o remitida a una institución de salud.

PARA UN CONTROL OPORTUNO DEL POSTPARTO 

  • El promedio mundial de la atención postparto es del 35% .
  • El postparto conocido también como puerperio, requiere de una vigilancia estrecha.
Para evitar complicaciones como la retención de restos placentarios y la infección que pueden poner en peligro la vida de la madre.
  • El cuidado del puerperio permite acompañar a la madre en el lactancia exclusiva durante seis meses, regular y tomar decisiones sobre su fecundidad, además de inscribir al recién nacido en el programa de Crecimiento y Desarrollo.

EMPODERAR A LA MUJER 

  • El estatus de la mujer debe ser elevado y reconocido en todo su valor, tanto en el papel productivo como en el reproductivo que desempeña en la sociedad. Esto entraña que a la mujer se le sitúe en primer plano como persona, más que como objeto de intervenciones.
  • El empoderamiento de la mujer empieza, al brindar en la familia a la niña oportunidades para que ésta logre el pleno desarrollo de sus potencialidades y que tenga acceso a los recursos, a la educación y al empleo.
  • Proteger y fomentar sus derechos humanos y libertades fundamentales a fin de que pueda tomar decisiones sin coerción ni discriminación.
  • Que la mujer tenga mayor educación y logre una mejor comprensión de su cuerpo y su salud, con el fin de alcanzar la madurez física y psicológica que le permita establecer unas relaciones mutuamente responsables y satisfactorias.
  • Que se le proporcionen los recursos necesarios para que reciba una atención adecuada con tecnologías accesibles y de calidad aceptable.
  • A nivel de la familia y la comunidad que se impulsen actitudes y prácticas que le faciliten a la gestante su vida cotidiana. El empoderamiento a este nivel necesitará de redes sociales que incentiven actitudes y prácticas en apoyo a la gestante.

BRINDAR SERVICIOS APROPIADOS DE SALUD REPRODUCTIVA 

  • Se requieren servicios de salud reproductiva con un enfoque holistico que miren la reproducción como un aspecto de la vida y la salud de una mujer, como un medio y no como un fin.
  • Los programas de salud reproductiva deben tener en cuenta, no sólo la eficacia y validez del método anticonceptivo, sino que deben evitar al máximo los efectos secundarios, que menoscaban la salud y el bienestar de la mujer.
  • Se necesitan programas con la capacidad de abordar adecuadamente las necesidades, funciones y responsabilidades de los hombres que tradicionalmente han sido ignoradas.
Además las necesidades especiales de los y las jóvenes.

MEJORAR EL ACCESO Y LA CALIDAD DE LOS SERVICIOS DE SALUD REPRODUCTIVA

  • Toda mujer debe tener acceso a los servicios de salud reproductiva en general. El cuidado prenatal, la atención institucional del parto y postparto en particular el cual implica los servicios de atención especializada y de remisión cuando hay complicaciones obstétricas.
  • La atención debe efectuarse de preferencia en una institución de salud, dotada con recursos humanos y tecnológicos que tengan a la mano los equipos y medicamentos requeridos, de tal manera que se garantice una buena atención con el mínimo de complicaciones.
    El personal de salud que ofrece cuidado a la gestante, además de la formación académica, debe preservar un compromiso de servicio con la calidad de atención y calidez en el servicio.

Elaboración: Magda Palacio Hurtado M.D.
Coordinador de Preimpresión: Devi Ramirez Diaz
Diseño de Portada: Signos Diseño Gráfico
Diseño Web: Juan Carlos Diaz Rico
Colombia, 1998